Seguridad y autenticación holográficas

Desde mediados de la década de 1960, cuando se introdujeron las imágenes completamente tridimensionales mediante métodos holográficos fuera del eje, la idea de utilizar frentes de onda ópticos grabados para la autenticación ha generado un gran interés debido a la gran cantidad de información que se puede transportar. La longitud de onda, la distribución especial de amplitud y fase y los estados de polarización pueden explorarse con fines de autenticación. Elegir cuál de las propiedades de luz portadora de información se empleará dependerá del nivel de seguridad requerido y del costo.

Hologramas producidos en masa

Los hologramas producidos en masa se fabrican normalmente en una hoja metálica delgada, en un plástico reforzado con una hoja o en un fotopolímero, preferiblemente uno que no requiera procesamiento físico o químico después del paso de grabación. Se pueden utilizar otros materiales como el haluro de plata; sin embargo, éste requiere un procesamiento químico, con los respectivos costos económicos y medioambientales. Las tarjetas de débito y crédito, así como los envases de productos, suelen llevar hologramas producidos en masa.

Holografía serializada

El holograma ideal contra la falsificación es único para cada artículo o paquete de producto individual, mejor conocido como holograma serializado. El holograma no tiene que ser especialmente llamativo; lo más importante es que debe mostrar los datos necesarios para fines de autenticación. Al mismo tiempo, debe estar protegido para evitar copias. Si un holograma contiene toda la información necesaria sobre el producto que lo acompaña, cualquier dato que se obtenga de éste debe coincidir con el que se encuentra en la base de datos del fabricante.

La información proporcionada por un holograma puede ser tan mínima como el nombre y el logotipo del fabricante del producto; sin embargo, puede incluir un número de serie, número de lote, fecha de caducidad, si corresponde, y lugar de fabricación. Toda esta información se puede encriptar en un código holográfico de respuesta rápida, si es necesario.

Los volúmenes de producción de hologramas de seguridad para aplicaciones de envasado pueden ascender a millones por año; por lo tanto, la grabación rápida sin procesamiento físico o químico es esencial, lo que implica la necesidad de un fotopolímero de autoprocesamiento.

La ablación de superficie mediante pulsos de láser de 6 nanosegundos (ns) se ha utilizado para registrar rejillas de superficie holográficas en tinta impresa bien ordenada sobre un sustrato, un proceso que requiere unos minutos para completarse y que, de igual manera, permite la producción en masa de hologramas serializados.